martes 24 de noviembre de 2009

¿?


Me encuentro ante una montaña de libros de la saga de la Meyer. Voy con mi carrito verde a sacar unos cuantos de "Crepúsculo" y  "Luna nueva" para trasladarlos a otro sitio. Estoy agachada frente a la ingente montaña de libros cuando tres o cuatro de formato bolsillo hacen "plof" "plof" "plof" y caen al suelo en efecto dominó.
Antes de que me dé tiempo a recoger sólamente uno, un adolescente de unos 14-15 años se abalanza sobre los libros caídos y me los recoge todos sin darme tiempo a reaccionar.
Una, asombrada ante tal despliegue de amabilidad hacia su persona, le dice: "Muchas gracias, pero no te preocupes que ya los recojo yo :) "
Respuesta: !!!Cómo no me voy a preocupar!!? Es Crepúsculo!!!!
Tras la respuesta colocó con mucho mimo los libros en su sitio y se marchó rosmando por lo bajinis "Esta montaña la vais a vender toda enseguida".
Vivido a martes 24 de noviembre.

PD. Socorro! quiero seguir el blog de Kuma y no sé por qué estoy siguiendo el mío propio! >.< No entiendo nada de lo de hacerse seguidora y mi fotico sigue sin aparecer grrr.

sábado 21 de noviembre de 2009

La metonimia del Vitrasa


Antes de nada, poneros en antecedentes. El Vitrasa es el autobús urbano de Vigo, pero aquí es, simplemente, "El Vitrasa". De hecho en Vigo estamos tan acostumbrados a llamarlo así que no os extrañe escuchar cosas como "¿Cuánto vale el Vitrasa en Santiago?". Para nosotros no existe el urbano.
Vitrasa viene de Viguesa de Transportes S.A. y es una empresa que tiene el monopolio de los urbanos -como supongo sucederá en la mayoría de las ciudades-.

Los autobuses son buenos, todo hay que decirlo; son muy nuevos, están bien cuidados, tienen ese sistema de GPS que hace que veas en una pantallita la posición en la que está el bus... tienen la típica voz-Loquendo de "Próxima parada... tic, tac, ... Urzaiz treintaiseis".

Tienen plataforma que baja de manera que a quienes les cuesta subir escalón no tienen problema. Tienen su sitio para silla de ruedas, están decorados por techo y cristales, vamos, una monada. Ah, y me olvidaba! Las líneas no están nada mal; por el centro pasan 465653657753mil - por la periferia no tantas pero bueno-.

En las nuevas paradas de Vitrasa aparte de una estupenda marquesina tienen la pantalla que te avisa de cuántos minutos faltan para que lleguen los próximos autobuses -y no fallan-. Puedes enviar un sms para saber exáctamente cuanto tardará el tuyo, etc. etc. Ah! y el ordenador callejero en el que puedes conectarte a internet desde la propia marquesina! Eso sí que es la pomada!

¿El inconveniente? El precio, por supuesto! ¿Quién va a pagar todas estas comodidades? El billete ordinario cuesta la friolera de 1.13€ (si alguien deja algún comentario en el post, ¿me puede decir cuánto vale el billete de su urbano porfa?). Hay que hacer la excepción del pago con tarjeta "Caixanova" de Vitrasa (Caixanova = caja de ahorros municipal de Vigo) que te reduce el importe a unos setentaypico céntimos; si eres estudiante a cincuentayalgo -creo- y si eres pensionista viajas "de gratís", con tilde en la "i". Cabe decir que todos los años suben el precio: cuando era en pesetas, cinco pesetas cada uno de enero. Ahora con el euro, no sé si andan por los 5 céntimos al año...o 4, no me acuerdo bien.

Y os comento todo esto por una chorrada, porque venía ´pa casa en el que me cuadró a las 21.00 -ya os digo que por el centro pasan 6435838mil- y resulta que se estropeó la puerta de atrás.

El Vitrasero (en Vigo se les llama así o simplemente "busero") en cuestión era un hombre agradable, de carácter apacible, que contestaba con infinita paciencia y buen humor los inevitables "Eeeehhhhhh, e cándo me pasa o que vai para o aeroporto???" (-"Ehhh, y cuándo pasa el que va hacia el aeropuerto"-) que le gritan desde la calle; el caso es que la puerta de atrás petó y una menda, que iba delante de todo, tuvo que subirse la bufanda para taparse la boca para que no la viesen reir:

Se montó un pifostio tremendo: la gente gritándole ""Eeeehhhh!!! Que non abre a poooortaa, e cómo baixaaaaaaaaamos" ("Eeeh, que no abre la puerta, y cómo bajamos?"). El pobre Vitrasero raca que raca intentando abrir la puerta de salida y esta que nada -sólamente el ruidito ese de "pfffffff" que suelen hacer al abrir; la peña aglomerándose en la puerta de entrada, medio chocando con los que efectivamente entraban en cada parada. Y lo mejor de todo, la super comunicación que tienen con central que se escucha desde TODO el Vitrasa. Entón oías a voz en grito al compañero "Qué te pasaaaaaaa?" y el Vitrasero medio colorado, hablaba bajito por el micro ("Quesemeestropeólapuertadeatrás") y el otro paisano gritando "Miiiira, tienes que darle varias veces a un botón que está en el cuadro de maaaaaandos!!!" Y el otro (no, esquenomefuncionaenserioooo uuuuyy).
Y en medio de ese caos pues me tuve que bajar -por la puerta de entrada- mientras escuchaba al de centralita gritarle que "en la próxima parada te mando un técnico" y la gente bufando ya pensando en lo que se iban a retrasar.
Me hizo mucha gracia toda la situación en un autobús tan moderno, pero sobre todo ¿Cómo pueden tener la radio interna tan alta que todos escuchásemos al otro a voz en grito?
En fin, he pasado un rato simpático y me apetecía escribir, así que... ¿por qué no un post acerca del Vitrasa?
Besos.
:)

lunes 16 de noviembre de 2009

Estás padeciendo trastorno bipolar



El trastorno bipolar es un trastorno del estado de ánimo. Por eso no te asustes si lo padeces, pero intenta ser consciente y dejarte asesorar.

Todos tenemos épocas de bajón y otras de subidón por así decirlo. Forma parte de nuestra vida, debemos acostumbrarnos a ello. Creo que con el paso de los años nos vamos haciendo más conscientes de que esto es así, y nos lo vamos tomando cada vez con más naturalidad...

Pero siempre hay un "nudo en mitad de la cuerda", como dice mi madre. Este es un nudo metafórico el cual si llegas a él o lo superas debes empezar a plantearte algunas cosas... (según la mamma, y la verdad es que me encanta ese consejo).

Estás padeciendo trastorno bipolar si te sucede lo siguiente: pasas por una etapa de depresión muy marcada (hablo de depresión diagnosticada, no de "tengo el día Evax" por así decirlo). Durante esta etapa de depresión padecerás ensimismamiento, pérdida involuntaria de peso, lentitud, falta de concentración, apatía, tristeza...

Posiblemente vayas al médico, y te comiencen a tratar contra la depresión. Hasta ahí todo va bien, o según lo esperado pero...

Estás padeciendo trastorno bipolar si repentinamente "te curas de tu depresión" y te suceden cosas como que estás exaltado -lo que comúnmente se llama "estar como una moto"-. Si aumenta repentinamente tu autoestima y te crees que puedes con todo. Si comienzas a plantearte metas como irte a vivir sólo o comenzar una nueva carrera así, sin ton ni son. Si padeces verborrea , que significa que hablas mucho más de lo acostumbrado en ti. Si de repente aumentas tu actividad social bruscamente, si tu peso vuelve a aumentar involuntariamente...

Lo sangrante de este asunto es que serás bien consciente de que padeces depresión si estás en ella, puesto que te sientes MAL. Pero no serás consciente de que estás atravesando una fase de manía o hipomanía -en sus casos más leves-, porque te sentirás BIEN. Y ya no es bien, te sentirás tan bien que te creerás el rey del mambo. Y te encantará vivir así.

Consecuencias: pueden resentirse tu vida familiar, tu vida de pareja, tu vida laboral, tus estudios...

Lo ideal en estos casos es que familiares y amigos orienten a la persona que está padeciendo este trastorno y le hagan ver que necesita de un control médico durante una temporada. Eso será fácil si la persona está depresiva, pero como esté maníaca apaga y vámonos, a ver quién la saca de su "mundo de Yupi" para bajarla a la realidad.

Cuando no eres ni familiar ni amigo pero por circunstancias convives con una persona que está pasando por esta difícil etapa de su vida te ves impotente, porque no eres quién de decirle a la cara lo que posiblemente le está sucediendo, pero por otra parte te duele verle así y te preocupa saber si sus familiares serán conscientes de esta situación o se lo estarán tomando como que la persona está recuperadísima de su depresión.

Y es mayor la impotencia cuando estás en medio de un "pacto de silencio tácito" con un montón de personas que opinan lo mismo que tú, con quienes no te atreves a comentar lo que le está sucediendo al tercero, pero que con mirarles a los ojos te das cuenta de que ellos también lo notan y están en la misma tesitura que tú.

Son situaciones que te rodean, y en las que no te debes implicar emocionalmente si no quieres salir mal parado (esto de rodearme de un halo de frialdad lo estoy practicando aposta desde hace tiempo y me está yendo de coña, aunque me cueste lo mío).

Pero aunque no me implique emocionalmente porque no-me-da-la-ga-na y no voy a solucionar nada con sentir lástima o preocuparme, nadie me impide escribir un post en un domingo de insomnio -provocado por una siesta de más de dos horas- por si las moscas a alguien que le esté sucediendo esto se le da por pasar por mi blog y se identifica.

Sé que la persona en la que yo estoy pensando no pasará por aquí porque no lee esta página, pero lo mismo a cualquier otro/a desconocido/a le pueden servir de algo estas líneas.

Buenas noches a todos, creo que seguiré unas cuantas horas con mi "Madame Bovary", quién me mandaría a mi dormir tanto por la tarde!

¿Aportaciones?

lunes 9 de noviembre de 2009

Carta broncazo a mi misma



Querida Ana:

Estás haciendo algo que te has prohibido a ti misma hacer, y es eso de controlar, planear, exigirte sin que nadie te exija, cuadricular, hacer listas, analizar, sopesar, calcular, reprimir...

Es tu día libre de la semana. Ayer te pasaste el día entero, y cuando digo entero es entero, estudiando una carrera que no te urge terminar. Hoy has ido a una ciudad a unos 100 km. a chupar una hora de clase estúpida e injusta para tu manera de ver. Has llegado hace un rato con la intención de continuar estudiando la carrera que no te apremia terminar.

Basta ya coñe! Da gracias por lo que tienes y relájate!

Grrrrrrrrrrr >.<

No me apetece estudiar más en lo que queda del día. Quiero ponerme ropa cómoda y tirarme en el sofá a leer. Y lo voy a hacer y punto. Y no me sentiré culpable por ello y punto de nuevo.

¿Hay algún libro en el que te enseñen a disfrutar de lo que tienes sin necesidad de ocupar tu mente en todo momento en algo "productivo" o que requiera esfuerzo mental o físico?

¿Estoy pirada o algo así? ¿Alguna vez habeis sentido que vuestro autocontrol está pudiendo con vosotros?

Besos

Ah, y dónde está la delgada línea que delimita el ser responsable del ser gilipollas? ¿Algún/a psicologo/a entre los/las presentes?

Susana, si me lees comenta por favor -.-"

Gracias de antemano por vuestras respuestas/consejos.